Bloom #95: Visa y los mineros construyen en silencio
Guerras comerciales, mercados en shock y cripto mostrando músculo. Mientras Wall Street tiembla, los mineros apuestan fuerte y Visa acelera en blockchain.
¡Hola a todos!
Abril sin duda ha sido gasolina para los mercados. En apenas unos días, vimos cómo se evaporaban aproximadamente 3 trillones de dólares, solo para recuperarse parcialmente... y luego volver a perderlos. Bienvenidos a la montaña rusa financiera.
Flash Financiero
Después del Liberation Day, cuando Donald Trump anunció su nuevo régimen arancelario (que cubrimos en la edición anterior), se esperaba que las tarifas entraran en vigor el 9 de abril.
Pero el día 8, Walter Bloomberg, analista financiero, filtró en X que habría una pausa de 90 días, lo que impulsó a los mercados al alza. Sin embargo, inmediatamente Trump lo negó públicamente y la bolsa borró todas sus ganancias.
¿Fin de la historia? pues no, al día siguiente, Trump confirmó en Truth Social lo que antes había desmentido: sí, habrá pausa de 90 días. Pero con una vuelta de tuerca: China enfrentará aranceles del 125%.
El 9 de abril, el mercado respondió con una recuperación agresiva. Pero la alegría duró poco: al día siguiente, todo volvió a rojo. Las pocas ganancias fueron rápidamente retiradas, como si nadie confiara del todo en esta nueva dinámica.
La verdad es que todo empieza a sentirse un poco bizarro. La narrativa de un "Better America" parece más un "Rollercoaster America". Las acciones de la administración Trump están alimentando más inestabilidad que confianza.
Eso sí, la postura frente a China es clarísima y el gobierno chino no se queda atrás respondiendo con un aumento de sus aranceles a productos estadounidenses del 84% al 125%, marcando el comienzo de una guerra comercial abierta.
Una guerra que, por ahora, no le gusta ni a Wall Street ni a Shanghai.
Mercados en movimiento
En medio del caos, Bitcoin no se queda afuera. Aunque ha mostrado resiliencia, los ETFs siguen mostrando salidas semanales constantes. Esta semana, los Bitcoin ETFs vieron outflows netos de más de $100M, a pesar de un inflow considerable de $218M a mitad de semana (2 de abril), principalmente en ARKB y FBTC. Pero el jueves y viernes volvió el drenaje, liderado por GBTC y BITB.
Ethereum, por su parte, se deslizó más silenciosamente, con outflows netos de $50M. El golpe más fuerte llegó a mitad de semana, con ETHA y ETHE dejando caer más de $50M combinados.
Ahora bien, hay un par de cosas que vale la pena destacar. Porque más allá de los números, lo interesante está en cómo reacciona el ecosistema. Y ahí es donde cripto empieza a mostrar diferencias claras frente al mercado tradicional.
Mientras el indicador de "Fear & Greed" para el mercado de acciones marca "miedo extremo":
En el mercado cripto estamos en zona neutral:
¿Qué nos dice esto?
Que los inversores cripto ya están curtidos. Estas fluctuaciones no los asustan.
Que para muchos, esto no es más que un pequeño dip.
Ahora, podemos ver esto como una señal positiva o como la antesala del desastre.
Personalmente, me inclino por lo primero.
¿Por qué? Porque si no fuera por toda esta incertidumbre macro, Bitcoin estaría en pleno rally. Las señales están ahí: más regulaciones positivas, mayor entrada de fondos institucionales, y por fin, EE.UU. se subió al barco del BTC.
Y hay algo más que refuerza esta visión: lo que está pasando en la base misma del ecosistema.
Los mineros.
Con todo el ruido bajista que hay últimamente, podría parecer que es un mal momento para redoblar apuestas en Bitcoin. Y, sin embargo, los mineros están haciendo justo eso. Mientras muchos recortan exposición, ellos aceleran.
A pesar del bajo rendimiento reciente del precio, el hashrate de Bitcoin —que mide la potencia de la red— no ha dejado de subir. En marzo rompió máximos históricos, sin inmutarse por la acción de precio ni por las turbulencias macroeconómicas.
La red sigue creciendo, pase lo que pase.
Y esta subida no es casualidad: suele indicar que están entrando nuevos equipos, nuevos jugadores se suman a la red y los ya establecidos amplían operaciones. También implica más inversión en infraestructura: centros de datos, mejoras de eficiencia energética, expansión global.
La inversión en minería está creciendo, incluso cuando el precio va más lento.
Mientras el precio se mueve con cautela, el hashrate va por libre. Esta desconexión sugiere que los mineros no están reaccionando al presente, sino apostando por lo que viene.
¿Y entonces?
Los mineros no solo mantienen su compromiso con la red: lo están reforzando. Y lo hacen incluso en un momento en que el precio parece haberse tomado un descanso.
Más allá de ser una métrica técnica, esta tendencia refleja algo más profundo: que Bitcoin, independientemente de su precio, sigue consolidándose como una red viva, fuerte y en expansión.
Porque si los mineros —que no especulan, sino que construyen a largo plazo— apuestan con más fuerza por Bitcoin, es una señal clara de que la confianza en la red acelera.
Y no son los únicos. Desde el otro lado del espectro, los gigantes del sistema financiero tradicional también empiezan a moverse.
Visa no mira desde afuera
Esta semana, Visa presentó una nueva plataforma para que los bancos puedan emitir dinero tokenizado sobre blockchains públicas como Ethereum. BBVA será uno de los primeros en probarlo con un piloto en 2025.
¿El objetivo? Que los bancos puedan operar con monedas digitales como si fueran parte de su sistema habitual, pero con la eficiencia, la transparencia y la programabilidad que permite la tecnología cripto.
Visa no está probando suerte, está sentando las bases. Y si los mineros construyen desde abajo, ahora las instituciones empiezan a construir desde arriba. No es un movimiento aislado ni repentino: llevan tiempo trabajando en esto, explorando cómo integrar blockchain a su infraestructura global.
Es todo por hoy… ¡Nos leemos muy pronto!
Charlie B.
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